La escena musical independiente de Arica vuelve a activarse con fuerza este sábado 14 de marzo en un nuevo encuentro que promete distorsión, energía y comunidad. Bajo el llamado “Chelahuevo Fest II”, el evento reunirá a cuatro propuestas locales que vienen construyendo, desde distintos sonidos y estéticas, una identidad propia dentro del circuito underground de la ciudad. La cita será desde las 21:00 horas, en un espacio ya habitual para este tipo de instancias: el sector posterior a la Piscina Olímpica.
En una ciudad donde la autogestión ha sido históricamente el motor de la música alternativa —desde los fanzines de los 90 hasta las tocatas actuales—, este tipo de encuentros no solo funcionan como vitrinas artísticas, sino también como espacios de resistencia cultural y encuentro generacional.
Más allá del cartel, este evento vuelve a poner en evidencia algo que ha sido constante en la historia musical de la ciudad: la capacidad de organización desde abajo. Sin grandes escenarios ni producción institucional, son los propios músicos y colectivos quienes activan estos espacios, generando circuitos alternativos que permiten la circulación de nuevas bandas y sonidos.
En tiempos donde la industria musical sigue centralizada en Santiago, instancias como esta refuerzan la importancia de las escenas regionales como territorios de creación autónoma. Arica, con su identidad fronteriza y su diversidad cultural, sigue demostrando que el ruido también es una forma de memoria y resistencia.
Este sábado, la invitación es clara: dejarse llevar por el sonido, habitar el espacio y ser parte de una escena que, lejos de apagarse, sigue encontrando nuevas formas de existir.
