El fin de semana del 9 de mayo, emprendimos viaje rumbo a Arequipa, Perú, acompañando a la banda
Tetranarko, quienes se presentaban el sábado 10 en el mítico Bar El Templo, uno de los escenarios más
emblemáticos del circuito punk-rock sureño.
La ciudad nos recibió con un clima generoso y una ubicación privilegiada: nuestro hostal quedaba a solo un
par de cuadras del recinto, en pleno centro histórico. Pasadas las 10 de la noche, partimos rumbo al bar,
donde el recital ya había comenzado. El lugar era perfecto para la ocasión: un espacio cargado de estética
rocanrolera, luces bajas, paredes con historia y un ambiente que vibraba al ritmo del underground. El Templo
no solo es un bar: es una catedral para los sonidos más crudos y sinceros.
A eso de la 1 de la madrugada, Tetranarko subió al escenario desatando una descarga de energía que elevó
aún más la euforia del público. Durante casi una hora, la banda recorrió lo mejor de su discografía,
entregándose como lo ha hecho desde sus inicios: sin filtros, con pasión, sudor y actitud.
Fue una noche intensa, de esas que quedan tatuadas en la memoria de la escena. Salud y larga vida a
Tetranarko: que su fuego siga cruzando fronteras.
dejamos algunas postales de ese día.










