Este domingo 28 de diciembre de 2025, la ciudad de Arica será escenario de una jornada cargada de
sentido, música y memoria colectiva. Bajo el nombre “Por los que no están”, la escena rock local se reúne en
una tocata gratuita y abierta a la comunidad, transformando el espacio público en un acto de recuerdo,
resistencia y encuentro.
El evento se realizará en la Ex Aduana, un lugar simbólico del centro de la ciudad que, por una noche, se
resignifica como punto de reunión para la música independiente y el homenaje a quienes ya no están
físicamente, pero siguen presentes en la memoria de la escena.
Cuatro bandas, una misma causa
La jornada contará con la participación de cuatro proyectos fundamentales del rock ariqueño contemporáneo,
cada uno con una trayectoria y un sonido propio, pero unidos por una misma convicción: la música como acto
de memoria y comunidad.
– Tetranarko – crudeza, velocidad y discurso directo desde el punk local.
– Niño Calavera – historia viva del rock underground ariqueño, con décadas de resistencia sonora.
– Negligente – actitud, distorsión y energía callejera.
– Brendan Jordan – oscuridad, introspección y un relato contemporáneo desde el post-punk local.
El cruce generacional y estilístico del cartel refuerza el carácter transversal del evento, donde pasado,
presente y futuro del rock ariqueño conviven en un mismo escenario.
Música, memoria y espacio público
“Por los que no están” no es solo una tocata. Es un acto simbólico que reconoce a músicos, gestores, amigas
y amigos de la escena que ya no están, pero cuyo legado sigue influyendo en la cultura local. En una ciudad
donde la autogestión ha sido clave para sostener la música independiente, este tipo de encuentros funcionan
como rituales colectivos de memoria y continuidad.
Que el evento sea gratuito no es un detalle menor: reafirma la idea de que la cultura es un derecho y que el
rock local también puede —y debe— habitar el espacio público, dialogando con la ciudad y su gente.
Una invitación abierta
La invitación es clara y directa: asistir, escuchar, acompañar y recordar. Porque el rock no solo se trata de
volumen, sino también de vínculos, historias compartidas y afectos que persisten en el tiempo.
Este domingo 28 de diciembre, la Ex Aduana de Arica se llena de ruido con sentido.
Por los que no están, por los que siguen y por los que vendrán.
