Pub Calaveras y Diablitos, Paseo Bolognesi – Arica
Sábado 3 de mayo de 2025
Por The Producciones
La noche del sábado en Arica fue mucho más que una tocata: fue una declaración de principios. Niño
Calavera, una de las bandas más longevas y queridas del punk local, volvió a los escenarios con un show
cargado de emoción, potencia y nuevos comienzos. El lugar: el ya clásico Calaveras y Diablitos, en pleno
paseo Bolognesi, que vibró desde el primer acorde hasta el último grito del público.



Un nuevo
integrante, un
nuevo ciclo.
Esta fue la primera presentación del año
para la banda y marcó el debut oficial del
bajista Gonzalo “Shure” Fajardo, quien se
sumó tras un periodo intenso de ensayos.
Desde el arranque se notó su energía y
compromiso, aportando no solo con el bajo
sino también con la voz: junto al “Negro
Carlos” asumieron los coros de varios temas,
destacando una interpretación poderosa de
“DETIPARAMI”, cantada íntegramente por
Shure. Un momento que descolocó (para
bien) a más de algún fan.
Clásicos, estrenos y una energía intacta
El setlist —de cerca de 24 canciones— repasó buena parte de su discografía, con himnos como “Nada Más”,
además de presentar dos canciones nuevas, que dejaron entrever lo que será el nuevo sonido de Niño
Calavera: más compacto, con letras afiladas y melodías que conservan la esencia punk, pero con una frescura
renovada.
En palabras de Sergio, vocalista de la banda, este cambio marca el inicio de una nueva etapa, donde el
grupo ya trabaja en material inédito que espera grabar próximamente.





Una noche de amigos, punk y memoria viva
El ambiente fue puro fuego: un público fiel, cargado de energía y afecto, coreando, pogueando y celebrando
este retorno como lo que fue: un ritual sonoro con identidad ariqueña. La jornada fue más que una tocata:
fue un reencuentro entre amigos, una reafirmación del compromiso con la música hecha desde el margen, con
espíritu DIY y con el corazón bien puesto en la historia de una ciudad que respira rock desde sus calles.



